La creación del primer banco de semillas con una colecta actual del 67 % de la flora de la isla, como también el perfeccionamiento e implementación de técnicas de viverización y propagación de las especies, especialmente endémicas, y el éxito logrado en los ensayos de restauración que ya han permitido la revegetación de una hectárea con flora nativa, con control de especies exóticas, son los principales resultados del proyecto Iniciativa Darwin, que impulsa la Corporación Nacional Forestal (CONAF) en el Parque Nacional Archipiélago Juan Fernández.

La iniciativa, que coordina CONAF y que cuenta con el apoyo del Centre for Agricultural Bioscience International (CABI) del Reino Unido, la ONG Oikonos, el Instituto de Investigación Agropecuario (INIA) y el Ministerio del Medio Ambiente, se está realizando desde hace dos años y tiene como objetivo el restaurar la flora nativa del archipiélago, y detener y revertir la invasión de especies exóticas.

Así lo confirmaron en terreno Yelitza Colmenares, directora de CABI, y una delegación de CONAF junto a los guardaparques del lugar, destacándose por ejemplo que se ha obtenido un 92 % de éxito de supervivencia en ensayos de especies revegetadas, lográndose también identificar un total de 440 microorganismos nativos benéficos para la flora del archipiélago, con gran potencial para el establecimiento y crecimiento de plantas nativas.

Cabe destacar que el Parque Nacional Archipiélago Juan Fernández tiene un total de 213 especies nativas identificadas, de las cuales 135 (64 %) son endémicas (propio y exclusivo de determinadas localidades o regiones, según la Real Academia Española), y en total 11 géneros endémicos, por lo que a nivel mundial es uno de los lugares con mayor endemismo por superficie, lo que lo transforma en un sitio único para la conservación de sus plantas nativas y endémicas.

Además, desde su descubrimiento, en el año 1574, el archipiélago Juan Fernández ha sufrido el impacto de diversas acciones humanas, como la explotación forestal, habilitación de terrenos para la construcción del poblado, el cultivo y la crianza de ganado, entre otros. Estos nuevos usos han facilitado y determinado la presencia de especies exóticas invasoras (EEI), como la zarza (Rubus ulmifolius), el maqui (Aristotelia chilensis) y la murta (Ugni molinae), las que han transformado este ecosistema, provocando una pérdida de biodiversidad y modificando de los servicios ecosistémicos.

Para Yelitza Colmenarez, el compromiso institucional de CONAF, especialmente del equipo de guardaparques, es el que ha permitido el avance y éxito de este proyecto, destacando la recuperación de las áreas revegetadas, la colecta de material y creación de nueva infraestructura, como ampliaciones y mejoras del vivero y laboratorios del parque nacional. También destacó la labor realizada con la comunidad local y la incorporación de la experiencia de los profesionales del parque en la elaboración de la estrategia de restauración. Ahora, según ella, es importante consolidar y proyectar los resultados obtenidos en estos dos años, lo que fue refrendado por el administrador del Parque Nacional Archipiélago Juan Fernández, Guillermo Araya, quien resaltó que estos resultados deben mantenerse en el tiempo y cada vez involucrar más a las autoridades locales y la comunidad.

11 diciembre, 2017