Información en línea de la sequedad en la vegetación es lo que permite la plataforma desarrollada por el Doctor Roberto Chávez, del Laboratorio de Geo-información y Percepción Remota de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, en conjunto con la Corporación Nacional Forestal (CONAF), y financiada por el proyecto GEF-SIMEF, que utiliza imágenes satelitales de libre acceso de la NASA y un algoritmo matemático desarrollado especialmente para monitorear en tiempo casi-real el estado de la vegetación en el Parque Nacional La Campana, Región de Valparaíso.

Debido al actual nivel de sequedad detectado por este sistema y comprobado en terreno por los guardaparques de CONAF, se tomaron medidas como prohibir totalmente el uso del fuego o fuentes de calor al interior de este parque nacional, permitiéndose sólo meriendas frías para los visitantes, como también la habilitación de un helipunto, es decir, un sector de aterrizaje y carguío de agua para un helicóptero, en caso de incendio forestal.

El concepto de tiempo casi-real se refiere a que el sistema se actualiza al momento que las imágenes del portal de NASA son liberadas, lo que ocurre alrededor de una o dos semanas luego de ser capturadas por el satélite. Las últimas imágenes de agosto y septiembre han mostrado los efectos de la sequía que afecta actualmente a la Región de Valparaíso, donde las zonas rojas resaltadas en el mapa muestran la vegetación que presenta una cantidad de follaje verde menor al observado en todo el registro histórico de 20 años de observaciones.

“Esta investigación es parte de mi proyecto Fondecyt de Iniciación que tiene como objetivo estudiar la fenología de Chile, que se vincula a los pulsos de verdor que ocurren en la vegetación y estos se ven seriamente afectados por la sequía y el cambio climático. Con esta información se pueden analizar las sequías e incendios. Estamos aplicando los resultados de esta investigación al monitoreo de áreas protegidas administradas por CONAF. A partir de un convenio que tenemos con CONAF realizamos la plataforma para el Parque Nacional La Campana”, explicó el profesor Chávez.

El sistema se complementará en el futuro con phenocams, cámaras que registran en terreno los ciclos anuales de enverdecimiento en tiempo real, ya que según Roberto Chávez “la idea es ir de a poco implementando una red nacional de manera similar a otros países que cuentan con una red nacional de monitoreo fenológico. La primera phenocams de Chile se instalará en el Parque Nacional La Campana”.

La imagen satelital del 6 de septiembre del 2019, disponible en la plataforma, indica que un 52% del área del parque se encuentra en condiciones de verdor inferiores a los registros históricos de los últimos 20 años (color rojo), siendo la zona norte la más afectada (sector Ocoa) donde predominan matorrales esclerófilos y bosques esclerófilos. Los guardaparques de CONAF confirmaron en terreno que se trata de una condición particularmente seca con efectos negativos sobre la vegetación y fuentes de agua. La herramienta desarrollada permite a CONAF realizar una evaluación cuantitativa de los efectos de la sequía, apoyando la gestión del parque ante una condición de verano que podría ser extremadamente seca.

El monitoreo de estos factores es fundamental para CONAF, según lo señala el director ejecutivo, José Manuel Rebolledo, debido a que “desde que se implementó el manejo adaptativo en el Parque Nacional (2017), se hace un seguimiento constante no sólo de los objetos de conservación biológicos y culturales, sino también de las amenazas que los afectan”.

Esta información, aseguró, ha permitido tomar medidas como el cese del campismo en el área protegida. Por ejemplo, en diciembre de 2018, debido a la escasez hídrica, y luego de revisar todos los antecedentes, sumado el riesgo de incendios forestales latente, CONAF optó por cerrar todos los campings localizados al interior de la unidad. Esto se sumó a la medida implementada en el 2017, donde se prohibió el uso del fuego, específicamente el uso de parrillas y asaderas. Sin embargo y dado lo crítico de la situación durante el 2019, ahora esta medida de restricción se amplió a toda fuente de calor (cocinillas a gas), permitiéndose solamente a los visitantes las meriendas frías.

Lo constatado por guardaparques y los profesionales del departamento de Áreas Silvestres Protegidas de CONAF, quienes suman a estas investigaciones el trabajo de toma de datos en terreno, este año ha sido especialmente crítico, y es posible ver el evidente estrés hídrico de peumos y otras especies del bosque esclerófilo. Es más, según los datos registrados en la estación meteorológica del parque, el agua caída a la fecha es de 59.2 ml, muy por debajo de lo normal registrado que se acerca a los 500 ml.

Debido a la situación, CONAF ha redoblado sus esfuerzos en informar a la comunidad mediante charlas y reuniones de educación ambiental, centradas en la prevención de incendios y el uso del agua. Además, las y los guardaparques están periódicamente realizando patrullajes preventivos de incendios forestales y cuentan con un plan de contingencia de incendios, que considera no sólo acciones de prevención y evacuación, sino también la habilitación de un helipunto dentro del Parque Nacional La Campana.

Importante es resaltar que este parque nacional tiene entre sus objetos de conservación más importantes la palma chilena (especie monocotiledónea altamente amenazada en la región), como también especies de fauna como zorro culpeo, zorro chilla y gato Colocolo, y es parte de la reserva de la biosfera La Campana-Peñuelas.

La imagen satelital del 6 de septiembre del 2019, disponible en la plataforma, indica que un 52% del área del parque se encuentra en condiciones de verdor inferiores a los registros históricos de los últimos 20 años (color rojo).
La imagen satelital del 6 de septiembre del 2019, disponible en la plataforma, indica que un 52% del área del parque se encuentra en condiciones de verdor inferiores a los registros históricos de los últimos 20 años (color rojo).
26 septiembre, 2019