Con el compromiso siempre activo de seguir produciendo árboles para Arica y Parinacota, el vivero forestal Las Maitas, de CONAF debió reinventar y reestructurar su sistema habitual de trabajo, merced a la pandemia del coronavirus. Igual cosa ocurrió con su vivero de Putre, dedicado no sólo a especies como la llareta o la queñoa, sino también a algunas plantas medicinales del ámbito andino.

Ese compromiso de producción, es lo que destaca la entidad para este atípico Día del Árbol (28 de junio).  Su director regional, Héctor Peñaranda, recordó que “esta efeméride habitualmente la celebrábamos con masivas entregas de árboles y arbustos, así como plantaciones coordinadas principalmente con juntas vecinales, o en algún lugar especial de la zona.  Este año, por el momento no podremos repetirlo, pero nuestro trabajo en ambos viveros de la región se mantiene, pese a las circunstancias, a través de las adaptaciones que debimos hacer”.

Entre esas adaptaciones, una de las más importantes fue la implementación de turnos, con un máximo de tres personas por jornada.  Junto a ello se mantiene un estricto cumplimiento a los protocolos para evitar los contagios por COVID 19, establecidos por la Corporación, como son la instalación de pediluvios a la entrada de la oficina de los viveros, cumplimiento de la distancia física durante la jornada laboral, toma de temperatura a la llegada y uso permanente de mascarillas y sanitización o desinfección periódica.

Un adiós y un legado
En este Día del Árbol, el equipo del vivero quiso también rendir un homenaje a su compañera de labores por más de quince años, María Segovia, quien falleció hace un par de semanas debido a un cáncer.  Para ello colocarán su nombre en el pasillo principal de ingreso al vivero, guardando así su recuerdo y legado, ya que tras ingresar en los programas de trabajo de los años ´90, pasó a prestar servicios en el vivero al que siempre nombró como uno de sus dos amores, junto a su hijo Fernando.

Capacitación e inscripciones
De marzo a la fecha el Programa Arborización no han detenido las inscripciones de solicitudes de plantas de parte de la comunidad.  Éstas se están recibiendo permanentemente a través del correo de la OIRS (aricayparinacota.oirs@conaf.cl), y por teléfono para quienes no usan e-mail (58- 2201201).

Otra importante gestión que se está realizando es capacitar a usuarias y usuarios, en materias de arbolado urbano y sus cuidados, vía correo electrónico con el link respectivo.  A la fecha se han enviado más de 230 correos invitando a capacitarse bajo esta modalidad.  Este trabajo fue especialmente preparado, por la agrónoma Pamela Moscoso.

Especies nativas
En materia de especies nativas, la producción y ensayos no se han detenido.  Es así como David Robles explica que además de mantener una producción de tamarugos, molles y taras, entre otras especies, se realizan ensayos con pacay (Inga feuilleei), chañar (Geoffroe decorticans) y pacama o guacano (Morella pavonis).  “Con pacay estamos probando la siembra en dos tipos de speedling de mayor y menor profundidad por el tamaño de estas semillas, y en ambos casos estamos logrando una emergencia de un 70 por ciento”.

Putre
El vivero de Putre en tanto, de igual manera funciona con turnos para la mantención y riego de las especies, las que en este caso cumplirán un importante rol cuando contribuyan a seguir recuperando los bosques de precordillera y altiplano, con las actuales cerca de 5.000 plantas en crecimiento a la fecha.

Mantener  esas producciones dentro del margen de acción que da el coronavirus, es el desafío de todo el equipo del Departamento de Fomento Forestal, que también se ha visto reforzado por el guardaparque del Monumento Natural Picaflor de Arica, Joel Mery.  La mirada está puesta en la mejor calidad de vida que ofrece un árbol o arbusto para la ciudadanía, y en el aporte que cada persona pueda hacer al adoptar un árbol para mejorar esa calidad de vida post pandemia.

26 junio, 2020