Con la participación de funcionarios de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), de la Secretaria Regional Ministerial de Energía y de la Ilustre Municipalidad de Rancagua, el Consejo Local de Certificación de Leña de la Región de O´Higgins (COCEL), dependiente del Sistema Nacional de Certificación de Leña (SNCL), realizó una visita para verificar procesos y funcionamiento de leñerías en Graneros y Mostazal.

El director regional de CONAF y presidente del COCEL, Pablo Lobos Stephani, señaló que “una de las  actividades que hemos realizado durante el año ha consistido en el llamado a utilizar leña seca y de origen legal, por tanto a su vez estamos incentivando a los leñeros que puedan certificarse y seguir normas tanto en la venta, como en la compra de materias primas, lo que beneficia a toda la comunidad, ya que el vendedor se puede acoger a distintos proyectos de los servicios asociados, para facilitar su negocio y por su parte, las personas sabrán que están adquiriendo un producto de calidad, ya que cuenta con un sello que lo acredita”.

Cybelé Guajardo, secretaria técnica del organismo, destacó que «el objetivo de la actividad denominada «COCEL en Terreno», permitió acercar a los consejeros a la realidad local de los comerciantes certificados, de esta forma observar y participar del relato histórico sobre el proceso de mejoramiento desde la obtención del sello hasta la fecha actual. Constatar en terreno las virtudes del sello de certificación del SNCL y cómo potencia éste, a los comerciantes, mejorando sus procesos productivos y planes de negocio.»

Alejandro Maureira, jefe (i) sección Bosque Nativo  CONAF O´higgins, expresó que “en esta visita tanto CONAF, como el resto de los servicios logramos conocer el avance que presentan los productores y comerciantes de leña en el mejoramiento continuo de sus procesos en toda la cadena productiva, que va desde la corta y manejo de bosques en forma sustentable, hasta la entrega final del producto a los consumidores, que pueden estar tranquilos respecto a la legalidad y calidad del producto adquirido, lo que constatamos con estas visitas en las comunas de Graneros y Mostazal”.

Comerciantes
Gladys Cristi, de la leñería del mismo nombre ubicada en el sector de La Compañía en Graneros, indicó que “estar certificada ha sido de gran beneficio, porque uno trabaja tranquila y sabe lo que va a ofrecer al mercado va a ser un buen producto (…) y dentro de los beneficios está el incorporar a ciertas redes de apoyo que son necesarias para poder surgir, para poder obtener también recursos para trabajar. Yo puedo decir que he crecido desde que estoy certificada y lo recomiendo, ya que creo que es lo mejor para trabajar bien. Es un proceso que cuesta al principio, pero se puede, el apoyo de mi familia y de mi marido ha sido también un pilar fundamental para sostener este negocio”, destacó.

La comerciante relató que en la leñería se compra la leña verde, se hace un pre secado, luego se troza con maquinaria, se seca al natural, luego en lotes y  cuando ya está con una humedad óptima –monitoreada- se ingresa a los almacenes para ser entregada, expuso Cristi quien además destacó sus ventajas comparativas a los visitantes.

Por su parte, Pedro Romero, representante de la empresa Romero y Zúniga Limitada de la comuna de Mostazal, recientemente certificada  expresó que “la experiencia de la certificación ha sido buena, porque nos ha servido para aprender más, hoy estamos postulando a proyectos asociados a los servicios que componen el COCEL, los que tienen el fin de aliviar más el trabajo, ya que al momento trabajamos todo a pulso”.

Los comerciantes explicaron al consejo en terreno los procesos desde la adquisición de la leña hasta la venta, donde expusieron la forma de trabajo. “Compramos un bosque o cortina, después se trae la leña de a metro, acá se parte, se le pone a secar, dándole su tiempo, luego se pica y ya en marzo o febrero pasa a bodega para poder venderla”, dando una demostración del proceso de corta manual.

Trabajadores trozando leña.
Trabajadores trozando leña.
7 septiembre, 2016