Un total de 13 hectáreas ha disminuido el espejo de agua de la laguna El Peral, entorno natural situado en la comuna de El Tabo (provincia de San Antonio), desde el año 1997 a la fecha. Esta situación ha provocado el éxodo masivo de la avifauna dulceacuícola, el deterioro de la vegetación ribereña y la pérdida de la calidad paisajística del sitio, que ostenta la condición de Santuario de la Naturaleza desde 1975.

Ante este panorama, el director de CONAF Región de Valparaíso, Héctor Correa, manifestó que “históricamente, esta Área Complementaria del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE), ha sufrido distintos procesos de desecación, siendo el más severo de ellos el de abril de 1997, cuando el cuerpo se secó completamente”.

“Sin embargo, muchos ecosistemas tienen la característica de ser resilientes, es decir que logran su recuperación en más o menos tiempo, y en el caso de El Peral, durante el invierno de ese mismo año —1997—, hubo una extraordinaria pluviometría que permitió la restauración natural de los niveles hídricos de la laguna”, acotó.

Asimismo, Correa expuso que “ hace más de siete años el país y la Región de Valparaíso en particular, han sufrido el impacto de la escasez hídrica, lo cual ha significado que no sólo este humedal, sino que la mayoría de los que se encuentran en el territorio nacional, presenten una baja cantidad de agua”.

Por su parte, el jefe del Departamento de Áreas Silvestres Protegidas de CONAF Valparaíso, Claudio Ilabaca, aseveró que “ha habido una disminución pluviométrica de más de 300 milímetros (mm) de agua. En ese contexto, si anualmente se registraban 500 o 550 mm en la provincia de San Antonio, actualmente sólo se contabilizan 200 mm”.

Respecto a las acciones que ha tomado la Corporación frente a esta situación, destacó que “el equipo de guardaparques monitorea permanentemente este ecosistema, a través de censos de aves y mamíferos, con el objetivo de evaluar el efecto de la escasez hídrica para la biodiversidad de la laguna”.

En esa línea, Ilabaca agregó que “se espera que las lluvias pronosticadas para este año permitan reestablecer los niveles normales de agua, para así continuar el análisis de este recurso mediante un equipo multiparamétrico, recientemente adquirido por nuestra institución, que mide pH, conductividad, oxígeno disuelto y alcalinidad, entre otros factores”.

A su vez,  indicó que “con el apoyo de la Fundación Kennedy, CONAF ha intentado mejorar las condiciones bióticas del cuerpo de agua, instalando dispositivos de ultrasonido para precipitar las algas que han proliferado en la laguna. Pero, dada la escasa profundidad y el gran espesor del lodo en el humedal, el experimento no tuvo el resultado esperado”.

“En cuanto se recupere al menos un metro de la profundidad del agua, llevaremos nuevamente a cabo este proyecto”, finalizó el experto.

Cabe consignar que el Santuario de la Naturaleza Laguna El Peral alberga, normalmente, 120 especies de aves, tanto terrestres como acuáticas. Además, posee una vegetación palustre (pantanosa) que sirve de refugio, alimentación y reproducción para la avifauna de la zona.

 

8 marzo, 2016