Hace más de diez años, la empresa Forestal León Ltda. cortó a tala rasa un centenar de hectáreas de bosque nativo de su predio El Peñasco, ubicado en la comuna de Quirihue. Se trataba de un bosque remanente del tipo forestal Roble Hualo de la cordillera de la Costa, el cual presentaba en su composición especies con problemas de conservación, específicamente hualo. Dicha corta no contó con la autorización de la Corporación Nacional Forestal, Conaf, por lo cual fue denunciado al Juzgado de Policía local en su oportunidad.

La historia de esta corta emblemática, que se fue desarrollando por años hasta la denuncia del 2006, afectó a 106 hectáreas de un renoval de Roble-Hualo (bosque joven), de las 194 hectáreas de superficie total que tiene el predio. El bosque fue cortado, se rozó, quemó e incluso se le aplicó herbicida, y en su lugar se plantó pino. Después de un largo juicio, la Corte Suprema determinó en el 2013 que la empresa era responsable por el daño ambiental ocasionado al lugar, razón por la cual se debían extraer los pinos y volver el bosque a su condición original, es decir, restablecer la especie que se había cortado.

Para ello, la empresa tuvo que diseñar un Plan de Manejo de Reforestación para restitución de bosque nativo, amparado en la Ley 20.283 de Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal, aprobado por Conaf y que corresponde a un plan de manejo de corrección.

Durante la semana, un equipo de fiscalizadores de la Corporación, al cual se sumaron el jefe provincial de Conaf Ñuble, Francisco Castillo, y el jefe del Departamento de Fiscalización Forestal y Evaluación Ambiental de la Corporación, Rafael Carrasco, realizó una visita al predio para fiscalizar el cumplimiento del plan de manejo.

Francisco Castillo, explicó que “luego de la sanción que impuso la Corte Suprema, correspondió presentar este plan de manejo, el cual aprobamos el año pasado y considera el inicio de las actividades a contar del 2016. Ahora estamos haciendo el control del cumplimiento sobre cómo va el avance, ya se han empezado las faenas pero es menor a lo que se esperaba. No obstante, por lo que hemos visto hasta ahora, se ve que se está aproximando a lo estipulado en el plan de manejo”.

El plan de manejo considera el restablecimiento del bosque original, es decir, la plantación de 3 mil árboles de roble por cada hectárea cortada de la cuales a lo menos mil plantas deben corresponder a hualo. Pero también una serie de acciones complementarias, como lo indica el jefe del Departamento de Fiscalización Forestal y Evaluación Ambiental de Conaf, Rafael Carrasco: “hablamos de la construcción de diques y zanjas de infiltración, en el caso de que se constate la presencia de cárcavas o focos de erosión que lo requieran. Además, en una de las zonas de protección será enriquecida, durante el año 2018, con plantación de Pitao y Queule, ambas especies que se encuentran en categoría de conservación y declarados monumentos naturales. Y finalmente, para la protección del recurso nativo a establecer, se propusieron dos medidas adicionales, como es el control mecánico de la regeneración natural del pino y vegetación arbustiva, además del aumento de densidad del actual cerco, con lo cual se evita el ingreso de ganado”.

Durante el primer trimestre del 2017 se realizará una nueva fiscalización al predio El Peñasco, de modo de verificar el cumplimiento del calendario de actividades contempladas en el plan de manejo.

De esta manera, Conaf lleva a cabo uno de sus objetivos estratégicos, cual es fiscalizar e incentivar el manejo sustentable de bosques nativos, formaciones xerofíticas y plantaciones forestales y la protección de especies protegidas, a través de la difusión y aplicación de la legislación forestal y ambiental.

29 diciembre, 2016